viernes, 10 de mayo de 2013

Pequeño e insignificante no son sinónimos.


Todas buscan un amor a lo grande. Sueñan con alguien que al verles por primera vez,pare todo el tráfico en una de las calles principales de una de las ciudades másimportantes del mundo, que al mirarles a los ojos por primera vez deje marchar el aviónal que estaba esperando con tal de poder acercarse y preguntar cómo se llama. Y mepregunto, ¿no se hartarán de buscar algo tan mágico y tan inalcanzable, cuando lamagia, la verdadera magia, se encuentra en los pequeños gestos? Seré yo, que soy unaincomprendida, pero realmente pienso que los pequeños detalles son los que merecen lapena.  Que las miradas más bonitas son las que son  tan rápidas que nadie se daríacuenta de que es una mirada menos tú, que en ese segundo has sentido lo que ni lamayor montaña rusa del parque de atracciones más grande te podría hacer sentir. Queuna intensa mirada acompañada de una media sonrisa, que ni llega a ser una sonrisa, esmucho más significativa que el parar de un tren en pleno camino. ¿Por qué amar a logrande cuando lo que hace que verdaderamente sea amor es amar los detalles más pequeños. Pequeños detalles que acaban siendo los mayores recuerdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario